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miércoles, 29 de diciembre de 2010

CONSTRUYENDO MI VIDA CON TINTA Y PAPEL


Al inicio del tercer ciclo hubo una asignatura que me llamo la atención más que las otras. Comprensión y construcción de textos despertaba en mí un interés superior a los que sentí antes por cualquier curso del colegio o de ciclos anteriores, ya que escribir me apasiona. Pero sabía que no lo hacía del todo bien. Aún tenía mucho que corregir y cosas que aprender, y esta asignatura sería la ideal para enseñarme a como ir y venir en esto de la redacción.

Imaginaba que sería una clase un tanto aburrida y sosa, pero el aprender a redactar correctamente lo valía. Podría aguantarme horas escuchando hablar a un profesor con tal que de vez en cuando se suelte una estrategia o regla que mejore mis escritos. Pero me sorprendió la espontaneidad y la metodología que utilizaba el profesor Oscar al hacer sus clases más dinámicas y prácticas de lo que esperaba. Algo que ayudó notablemente el aprendizaje en este ciclo.

Ahora al culminar el ciclo, siento que lo vivido y aprendido los jueves en la mañana me han preparado para enfrentarme al reto de redactar, y a la vez que me ha ayudado a superar trabas y complicaciones a la hora de expresar lo que tenía dentro. Así aprendí a dejar de lado la redundancia, buscar mayor fluidez y sentido en lo que escribo, utilizar palabras sencillas y entendibles, y lo más importante para redactar: revisar constantemente lo escrito.

De esta manera con cada estrategia, que con cada clase he ido aprendiendo y perfeccionando, he superado la barrera que divide el escribir del redactar. Pero todo esto no se logra de un día para otro, todo tiene un proceso, y como dice aquel viejo aforismo: “la práctica hace al maestro”, lo que me recuerda que aún debo practicar y seguir llenando de publicaciones mi blog, él cual he ido llenando gracias a los trabajos que el profe’ Oscar dejaba.

En un pequeño análisis a mis escritos antiguos se puede apreciar la evolución que han tenido en estos cinco meses. Es tan intrigante como por pequeñas cosas, como la utilización de otras palabras, el suprimir texto, aumentar o quitar signos de puntuación, los textos toman otra dirección y significado. Pero de eso se trata el redactar bien, todo está en los pequeños detalles.

Pero para la realización de una nota periodística ya sea una crónica, entrevista, reportaje, o simplemente una nota informativa es de suma importancia tener una fuente confiable, y si se trata de una persona en particular se le debe investigar muy bien y enseña Cesar Hildebrandt: preparar una carpeta con todos los datos de la persona. Luego debemos plantear las preguntas exactas y elegir con que estilo se redactara la noticia: narrativo o informativo.

A pesar de haber aprendido muchas cosas a lo largo de este ciclo, no me considero un alumno aplicado. Creo que a medida que transcurrían las clases, yo iba llegando más y más tarde. La puntualidad no es una de mis virtudes, aunque me gustaría mejorar en ese aspecto, la distancia de mi casa a la universidad me lo impide, en especial con el tráfico tan característico en nuestra capital. Aunque se que no hay excusa que valga, espero una consideración.

Otro punto a favor de mi tesis de que no soy un alumno aplicado es mi casi nula participación en clase. Creo que es un trauma de toda la vida el de hablar frente a la clase, aunque tenga la respuesta correcta prefiero guardármela para mi solo o decírsela a algún compañero que tenga la osadía de levantar la mano y pasar el roche o tal ves ganarse un punto. Aunque cuando se trata de escribir o redactar con tiempo acepto el reto del trabajo en clase.

Si hablamos de la entrega de tareas, se podría decir que mi irregularidad en ese aspecto me ha traído más de un problema. En especial en las últimas unidades de evaluación. Al principio por cada unidad se presentaban entre tres a cuatro trabajos de los cuales se promediaban para una nota de las cuatro que abarcaban toda la unidad, algo confuso pero que me daba más opciones de corregir notas malas. Pero esto cambio y para mal. Especialmente para mí.

Fue así que en la segunda y tercera unidad no presente un trabajo, el cual iría directamente a promediar para sacar la nota definitiva. La primera vez fue por llegar tarde y no presentar un trabajo en clase, el cual por mi descuido no le di la importancia de averiguar y buscar solucionar el impase. La segunda vez si fue por irresponsabilidad total, no tengo por que reclamar algo de lo que se soy culpable. Ahora solo espero que no me perjudique todo el ciclo. Lo deseo.

Algo en lo que creo no falle tanto fue el trabajo en equipo. Ya que compartí labores con compañeros que ya conocía desde los inicios de la carrera, a los cuales considero hermanos, con una compañera a la cual aprendí a conocer y tratar, llevándome una gran satisfacción personal. Y en especial compartir roles con la mujer que me brinda su amor y confianza día a día, hicieron que mi grupo fuera uno de los más unidos y perseverantes de los formados en el aula.

Me emocionó e inspiró el hecho de que me eligieran el jefe de grupo. Aunque nunca me lo dijeran directamente, me hicieron sentir así y es algo que les agradecí con esfuerzo y trabajo, eso si jamás los decepcioné. Realizar la entrevista y diseñar el afiche publicitario fueron trabajos que ayudaron a desarrollar muchos aspectos cognitivos, aunque especialmente aprendimos a entendernos, trabajar en equipo y desarrollar una tolerancia muy grande.

Ante todo esto, creo que las notas que se nos adjudiquen serán hasta cierto punto satisfactorias, pues no cumplimos totalmente con lo solicitado, aunque hayamos hecho el máximo esfuerzo. Pero como una vez un profesor nos dijo: “Acá se viene a aprender y no a sacar una nota más”, en lo personal creo que estoy yendo por el camino correcto, pues siento que he aprendido mucho aunque eso no se refleja en las calificaciones parciales. Total, no soy aplicado.

Si hay algo que puedo rescatar de todo el ciclo, es que la mejor manera de aprender a redactar es leyendo. Y si que leímos todo este ciclo. La verdad no soy muy apegado a la lectura y tal ves se haga raro que haya elegido esta carrera, pero con esta asignatura comprendí lo hermoso que es leer. No necesariamente la lectura debe ser aburrida y recta, este ciclo comprendí que también puede ser entretenida y amena, con emoción y diversión.

Tal ves de todas las separatas y lecturas estudiadas en clase la que más me oriento y me resulto agradable, fue la realizada a la “Tigresa del Oriente”, ya que en ella se describe de una manera muy entretenida la vida de este singular personaje. Aunque la lectura que más enseña a nivel periodístico es la entrevista realizada a Cesar Hildebrandt, en la que nos cuenta la manera en la que él prepara una entrevista. Un verdadero maestro al alcance de todos.

Con esta lectura nos sumerge en el verdadero mundo del periodismo de investigación. Al leer cada línea descubres que la veracidad es el pilar del buen comunicador y de ser así, trabajo no faltara. Pues la verdad no se compra y eso el público muy bien lo sabe. Ahora no es suficiente con plantear unas cuantas preguntas y agarrar una grabadora, en este tiempo hay q investigar, conocer los temas de interés del entrevistado y repreguntar cada vez que sea necesario.

Esto fue algo de lo que tratamos de realizar en nuestro trabajo de equipo, el cual consistía en entrevistar a un personaje conocido. En nuestro caso elegimos a la cantante folklórica Abencia Meza Luna. Empezamos bien e investigamos los orígenes y problemas en los que se vio envuelta. Planteamos y replanteamos las preguntas más interesantes y provechosas. Fuimos a buscarla innumerables veces, pero solo nos brindo una pequeña entrevista telefónica. Creo que al final fallamos.
Este ciclo fue bueno en cuanto al aprendizaje en esta asignatura, hablar de las notas aún es muy pronto, aunque con fe espero salir de la mejor manera posible. Tal ves suene mediocre pero solo espero aprobar. Pero eso si, jamás olvidare lo aprendido en clase, especialmente como redactar adecuadamente un texto periodístico. No dejare de investigar y realizar la carpeta correspondiente de información y datos por cada personaje implicado.

Tampoco recurriré al uso de palabras rebuscadas y con dificultades para su entendimiento, ya que debo pensar en el publico al cual me dirijo y debo hacerles más fácil y accesible la información, sin tanto maquillaje o “palabras bonitas”. Otro punto importante será elegir una fuente veraz y de confianza, para así no arriesgarnos a caer en equivocaciones y poner en tela de juicio nuestra credibilidad como periodistas.

Para finalizar no debemos hacer muy denso el texto. Tenemos que evitar la redundancia y escribir con coherencia y en un ritmo uniforme, para que el lector no se aburra ni se emocione, debemos de brindarle un texto limpio con el cual se informe correctamente sin crear malas percepciones. Dicho todo esto, creo que en una evaluación general, esta asignatura marcara un hito en nuestra carrera. Es en esta clase donde uno se entera si sirve para esto o no.

martes, 28 de septiembre de 2010

EL AMOR NO SOLO ES CIEGO, TAMBIÉN ES LOCO Y TONTO



Entre los estudios, el fútbol y la música, siempre hubo un momento para amar en mi vida. Era un espacio corto, a veces no alcanzaba para dar lo suficiente, mucho menos para recibirlo e imposible disfrutarlo. Por eso mis amores eran periódicos, no lo digo por tener uno diferente cada día, sino que me “enamoraba” cada cierto tiempo, casi planificado, pero como sabemos el amor no se planifica. El amor llega y punto, y de que forma llega, nunca se sabe hasta que ya te atrapa.

Casi ya se cumplía un año de conocerla, entre break, chat y teléfono transcurría la rutina de amistad con una compañera de estudios. En mi cabeza rondaban los nombres de varias chicas, mas no el de ella. No les venderé floro diciendo que me enamore a primera vista, lo nuestro fue algo como: “a largo plazo”. Claro que siempre fue una amiga especial. Más que eso, una camarada de travesuras, era mi “causa”, le decía: “Loka”. Hoy solo se lo digo de cariño y en diminutivo.

Al principio toda conversación que teníamos giraba en torno a los trabajos, tareas o monografías. Pero con la ayuda del padre tiempo creció algo más en nosotros, ya no solo éramos amigos dentro de la universidad, nuestra confianza por fin cruzó las puertas del campus universitario, cruzó hasta las del campus virtual. Ahora nos conocíamos mejor, pero aún no había nada entre nosotros, seguíamos siendo los mismos, solo que más pendientes y preocupados por el otro.

Todo empezó como jugando. Cada uno tenía los típicos problemas existenciales de la edad. Confundidos, decidimos salir por primera vez a solas. Empezamos conversando de sus problemas, la pegue de filósofo e intente aconsejarle, yo la miraba y ella también, un pequeño corto circuito nos atrapó. Fue entonces que la relación de amigos se iba transformando en algo más fuerte, y nosotros no nos dábamos cuenta aún, o tal vez no queríamos volver a sufrir, y peor con alguien a quien estimamos tanto.

Aquel día por primera vez sentí un beso suyo, bueno más que uno, algunos. Lo logre a partir de un simple juego, tenia que arriesgarme, aunque ahora se que ella también lo deseaba, pero en ese momento me envolvía el miedo, temía malograr todo lo que habíamos logrado hasta ahora, apreciaba mucho su amistad como para perderla, pero eso que crecía dentro de mí fue más fuerte. Tome un vaso de cerveza para agarrar valor y se lo pedí, ella se acercó lentamente y suspiró. Yo solo cerré los ojos y me sentí morir en sus labios.

No volvimos a salir en mucho tiempo, ni siquiera a conversar, los dos teníamos vergüenza de lo que pensara el otro. Pasaron unos meses y llegaron las vacaciones, pero una semana antes de empezar las clases tuvimos otra “cita” sin pensarlo, todo sucedió muy rápido. Fue como si viviéramos nuevamente la primera salida juntos, todo encajo perfecto a como paso la otra vez, casi era un deja vu, excepto que ahora el beso fue espontaneo. Yo ya estaba seguro que ella era a quien buscaba y no me había dado cuenta.

Con el reinicio de las clases me lleve una sorpresa, tantas ilusiones reuní en ese instante que la desilusión fue más grande aún. Ella me ignoraba, o por lo menos yo lo creía así. No entendía a que se debía, pero algo malo habré hecho, pensaba yo. Aunque me crean loco, converse a solas conmigo y me convencí de evitarla lo más que pueda, tal vez sin mi presencia se de cuenta que era importante para ella, o yo deje de sentir lo que despertó en mi, me decía. Al fin y al cabo ya no tenía nada más que perder.

Durante dos semanas cuando la veía, solo la saludaba y seguía mi camino, poco a poco me di cuenta que ella esperaba algo más, pero yo tenía una “jugada” que seguir. Fue así que no resistió mi nueva “forma de ser” y me reclamó por ello. Yo no sabía que decirle, inventaba excusa y media sin resultado alguno, hasta que solté todo aquello que me apretaba el pecho, le dije que es lo más importante para mí y que la necesito a mi lado para seguir avanzando en la vida. Ella me besó, me dijo que era un tonto y que también me quería a su lado. Fuimos a su casa de la mano, pero esa ya es otra historia.