miércoles, 29 de diciembre de 2010

CONSTRUYENDO MI VIDA CON TINTA Y PAPEL


Al inicio del tercer ciclo hubo una asignatura que me llamo la atención más que las otras. Comprensión y construcción de textos despertaba en mí un interés superior a los que sentí antes por cualquier curso del colegio o de ciclos anteriores, ya que escribir me apasiona. Pero sabía que no lo hacía del todo bien. Aún tenía mucho que corregir y cosas que aprender, y esta asignatura sería la ideal para enseñarme a como ir y venir en esto de la redacción.

Imaginaba que sería una clase un tanto aburrida y sosa, pero el aprender a redactar correctamente lo valía. Podría aguantarme horas escuchando hablar a un profesor con tal que de vez en cuando se suelte una estrategia o regla que mejore mis escritos. Pero me sorprendió la espontaneidad y la metodología que utilizaba el profesor Oscar al hacer sus clases más dinámicas y prácticas de lo que esperaba. Algo que ayudó notablemente el aprendizaje en este ciclo.

Ahora al culminar el ciclo, siento que lo vivido y aprendido los jueves en la mañana me han preparado para enfrentarme al reto de redactar, y a la vez que me ha ayudado a superar trabas y complicaciones a la hora de expresar lo que tenía dentro. Así aprendí a dejar de lado la redundancia, buscar mayor fluidez y sentido en lo que escribo, utilizar palabras sencillas y entendibles, y lo más importante para redactar: revisar constantemente lo escrito.

De esta manera con cada estrategia, que con cada clase he ido aprendiendo y perfeccionando, he superado la barrera que divide el escribir del redactar. Pero todo esto no se logra de un día para otro, todo tiene un proceso, y como dice aquel viejo aforismo: “la práctica hace al maestro”, lo que me recuerda que aún debo practicar y seguir llenando de publicaciones mi blog, él cual he ido llenando gracias a los trabajos que el profe’ Oscar dejaba.

En un pequeño análisis a mis escritos antiguos se puede apreciar la evolución que han tenido en estos cinco meses. Es tan intrigante como por pequeñas cosas, como la utilización de otras palabras, el suprimir texto, aumentar o quitar signos de puntuación, los textos toman otra dirección y significado. Pero de eso se trata el redactar bien, todo está en los pequeños detalles.

Pero para la realización de una nota periodística ya sea una crónica, entrevista, reportaje, o simplemente una nota informativa es de suma importancia tener una fuente confiable, y si se trata de una persona en particular se le debe investigar muy bien y enseña Cesar Hildebrandt: preparar una carpeta con todos los datos de la persona. Luego debemos plantear las preguntas exactas y elegir con que estilo se redactara la noticia: narrativo o informativo.

A pesar de haber aprendido muchas cosas a lo largo de este ciclo, no me considero un alumno aplicado. Creo que a medida que transcurrían las clases, yo iba llegando más y más tarde. La puntualidad no es una de mis virtudes, aunque me gustaría mejorar en ese aspecto, la distancia de mi casa a la universidad me lo impide, en especial con el tráfico tan característico en nuestra capital. Aunque se que no hay excusa que valga, espero una consideración.

Otro punto a favor de mi tesis de que no soy un alumno aplicado es mi casi nula participación en clase. Creo que es un trauma de toda la vida el de hablar frente a la clase, aunque tenga la respuesta correcta prefiero guardármela para mi solo o decírsela a algún compañero que tenga la osadía de levantar la mano y pasar el roche o tal ves ganarse un punto. Aunque cuando se trata de escribir o redactar con tiempo acepto el reto del trabajo en clase.

Si hablamos de la entrega de tareas, se podría decir que mi irregularidad en ese aspecto me ha traído más de un problema. En especial en las últimas unidades de evaluación. Al principio por cada unidad se presentaban entre tres a cuatro trabajos de los cuales se promediaban para una nota de las cuatro que abarcaban toda la unidad, algo confuso pero que me daba más opciones de corregir notas malas. Pero esto cambio y para mal. Especialmente para mí.

Fue así que en la segunda y tercera unidad no presente un trabajo, el cual iría directamente a promediar para sacar la nota definitiva. La primera vez fue por llegar tarde y no presentar un trabajo en clase, el cual por mi descuido no le di la importancia de averiguar y buscar solucionar el impase. La segunda vez si fue por irresponsabilidad total, no tengo por que reclamar algo de lo que se soy culpable. Ahora solo espero que no me perjudique todo el ciclo. Lo deseo.

Algo en lo que creo no falle tanto fue el trabajo en equipo. Ya que compartí labores con compañeros que ya conocía desde los inicios de la carrera, a los cuales considero hermanos, con una compañera a la cual aprendí a conocer y tratar, llevándome una gran satisfacción personal. Y en especial compartir roles con la mujer que me brinda su amor y confianza día a día, hicieron que mi grupo fuera uno de los más unidos y perseverantes de los formados en el aula.

Me emocionó e inspiró el hecho de que me eligieran el jefe de grupo. Aunque nunca me lo dijeran directamente, me hicieron sentir así y es algo que les agradecí con esfuerzo y trabajo, eso si jamás los decepcioné. Realizar la entrevista y diseñar el afiche publicitario fueron trabajos que ayudaron a desarrollar muchos aspectos cognitivos, aunque especialmente aprendimos a entendernos, trabajar en equipo y desarrollar una tolerancia muy grande.

Ante todo esto, creo que las notas que se nos adjudiquen serán hasta cierto punto satisfactorias, pues no cumplimos totalmente con lo solicitado, aunque hayamos hecho el máximo esfuerzo. Pero como una vez un profesor nos dijo: “Acá se viene a aprender y no a sacar una nota más”, en lo personal creo que estoy yendo por el camino correcto, pues siento que he aprendido mucho aunque eso no se refleja en las calificaciones parciales. Total, no soy aplicado.

Si hay algo que puedo rescatar de todo el ciclo, es que la mejor manera de aprender a redactar es leyendo. Y si que leímos todo este ciclo. La verdad no soy muy apegado a la lectura y tal ves se haga raro que haya elegido esta carrera, pero con esta asignatura comprendí lo hermoso que es leer. No necesariamente la lectura debe ser aburrida y recta, este ciclo comprendí que también puede ser entretenida y amena, con emoción y diversión.

Tal ves de todas las separatas y lecturas estudiadas en clase la que más me oriento y me resulto agradable, fue la realizada a la “Tigresa del Oriente”, ya que en ella se describe de una manera muy entretenida la vida de este singular personaje. Aunque la lectura que más enseña a nivel periodístico es la entrevista realizada a Cesar Hildebrandt, en la que nos cuenta la manera en la que él prepara una entrevista. Un verdadero maestro al alcance de todos.

Con esta lectura nos sumerge en el verdadero mundo del periodismo de investigación. Al leer cada línea descubres que la veracidad es el pilar del buen comunicador y de ser así, trabajo no faltara. Pues la verdad no se compra y eso el público muy bien lo sabe. Ahora no es suficiente con plantear unas cuantas preguntas y agarrar una grabadora, en este tiempo hay q investigar, conocer los temas de interés del entrevistado y repreguntar cada vez que sea necesario.

Esto fue algo de lo que tratamos de realizar en nuestro trabajo de equipo, el cual consistía en entrevistar a un personaje conocido. En nuestro caso elegimos a la cantante folklórica Abencia Meza Luna. Empezamos bien e investigamos los orígenes y problemas en los que se vio envuelta. Planteamos y replanteamos las preguntas más interesantes y provechosas. Fuimos a buscarla innumerables veces, pero solo nos brindo una pequeña entrevista telefónica. Creo que al final fallamos.
Este ciclo fue bueno en cuanto al aprendizaje en esta asignatura, hablar de las notas aún es muy pronto, aunque con fe espero salir de la mejor manera posible. Tal ves suene mediocre pero solo espero aprobar. Pero eso si, jamás olvidare lo aprendido en clase, especialmente como redactar adecuadamente un texto periodístico. No dejare de investigar y realizar la carpeta correspondiente de información y datos por cada personaje implicado.

Tampoco recurriré al uso de palabras rebuscadas y con dificultades para su entendimiento, ya que debo pensar en el publico al cual me dirijo y debo hacerles más fácil y accesible la información, sin tanto maquillaje o “palabras bonitas”. Otro punto importante será elegir una fuente veraz y de confianza, para así no arriesgarnos a caer en equivocaciones y poner en tela de juicio nuestra credibilidad como periodistas.

Para finalizar no debemos hacer muy denso el texto. Tenemos que evitar la redundancia y escribir con coherencia y en un ritmo uniforme, para que el lector no se aburra ni se emocione, debemos de brindarle un texto limpio con el cual se informe correctamente sin crear malas percepciones. Dicho todo esto, creo que en una evaluación general, esta asignatura marcara un hito en nuestra carrera. Es en esta clase donde uno se entera si sirve para esto o no.

viernes, 19 de noviembre de 2010

EL LLANTO DE LA PLUMA Y LA ROSA


Hoy siento dolor, rabia y a la vez preocupación, tal ves mis días de inspiración siempre serán así. Es difícil plasmar lo que ahora cruza por mi mente, pero creo que aunque huya estos siempre me encontraran. Quizá el ladrido de los perros y el bullicio del tráfico oculten los gritos de dolor que exclama mi alma, quizás la noche oscura y las frías gotas de lluvia oculten mi llanto y mis lágrimas.

Busco una respuesta a esta situación mientras el motor del auto ruge con rencor, como reclamando por mí al destino cruel que me toca vivir. Trato de concentrarme en algo que no sea ella, pero su rostro vive perenne en mis pupilas y su desprecio carcome lentamente mi alma. La tortura de su silencio es cruel y dolorosa, mas ya no queda fuerza para buscar un fin.

En estos días de dolor, rabia y preocupación mi pluma se libera, cobra vida y se desliza al compás de mis latidos por el limpio rostro de cualquier insensible papel, que con cada letra toma un tono gris, como veo todo alrededor. Sin ella no hay paz, no hay color ni fervor, todo es frío sin su cuerpo, todo es silencio sin su voz, todo es oscuro sin sus ojos, todo es muerte sin tu amor.

Al final de estos días siempre juro que no volverán a mí. Me oculto tras risas fingidas como tratando de perderme de lo que la vida me tiene preparada: por cada alegría es un dolor, por cada risa un llanto, por cada beso una lágrima, y no aprendo la lección, mas no puedo evitarlo, estos días son mi amor y su presencia el clamor de ver la vida con la pasión que ella despierta en mí.

lunes, 11 de octubre de 2010

TINZÁ: La Leyenda del Guerrero Olvidado


Era la época del apogeo del Imperio Inca, época de espectaculares batallas, interminables hazañas y grandiosas conquistas, la mayoría de estas, relatadas por los historiadores. Pero esta, es la historia de Tinzá, la cual no aparece en ningún libro y mucho menos se sabe sobre su leyenda, este joven valeroso que decidido a cambiar su destino y la de un Imperio, alcanzó la gloria. Formó una gran legión de guerreros, los cuales, caprichosamente, el destino hizo que el mundo olvidara.

Tinzá era el mayor de tres hermanos, vivía en el campo, alejado del bullicio de la ciudad; a diferencia de sus hermanos, Enapay y Cíkala, el no se integró al Ejército Imperial, ya que después de un arduo entrenamiento y capacitación en el arte de la guerra, decidió dejar la vida militar y vivir en paz. Sin lugar a dudas, él era el mejor guerrero en el Imperio, pero eso, solo él y sus hermanos lo sabían… o eso creían.

Al cumplir los veinticinco años recibió la visita de sus hermanos, los cuales le contaron que pronto marcharían hacia el campo de batalla, pues ejércitos desconocidos y fuerzas misteriosas venían invadiendo y aterrorizando parte del territorio incaico. Tinzá, contento, por la ilusión que tenían sus hermanos de poder luchar por su reino, pero a la vez temeroso, por las barbaries que se suscitan en el campo de batalla, les dió un consejo: “Deben recordar, ante todo, que ustedes son hermanos, y uno debe proteger siempre al otro, peleen con el corazón, pero también usen la razón, recuerden que el verdadero guerrero no es el que asesina más hombres, sino el que salva más vidas”, y dándoles un fuerte abrazo, los vio partir.

Una semana después Tinzá trabajaba tranquilamente en sus tierras, cuando de pronto un emisario del Ejército Imperial llegó. Tinzá se paralizó, se puso frío como la nieve más pura de los andes, presagiaba lo peor. Sin embargo, el alma le regresó al cuerpo cuando escuchó al emisario decir: “Señor, sus hermanos, junto a otros soldados, han sido tomados prisioneros por las hordas enemigas, no sabemos exactamente donde se encuentran, pero le aseguramos que siguen con vida, tenemos hombres trabajando en eso, le solicitamos nos apoye en la búsqueda y se enrole a la Legión Armada”. Tinzá entró en un dilema, él estaba cansado de las batallas y guerras sin sentido, ya no tenía la necesidad de luchar para que el Impero se expanda, pero esta era otra situación, de él dependían la vida de muchos hombres, en especial, la de sus hermanos. Fue así que se convenció y sin titubear dijo: “No crean que hago esto por el Inca, lo hago por mi nación, por mi familia y por mí, regresaré cuando encuentre a mis hermanos, no lucharé más después de eso”.

Tinzá fue escoltado hasta el mismísimo Coricancha o Templo del Sol, donde quedo directamente ante la presencia del Inca Huayna Cápac, quien le dijo: “Valeroso guerrero Tinzá, hijo de Nayati, portador de la sangre guerrera del Tahuantinsuyo, te ordeno reclutar a los guerreros más fuertes de nuestra nación, pues el enemigo al que nos enfrentamos es muy poderoso, como nunca antes hemos visto en nuestras tierras. De ti depende la victoria en esta guerra, de ti depende el honor y la gloria de nuestro gran Imperio, ve y triunfa por el sagrado Inti”. Después de un pequeño silencio en la sala, Tinzá habló: “Yo no vengo a luchar por la victoria, yo vengo a pelear por la paz del Imperio, estoy aquí para rescatar a mis hermanos y a los inocentes que han sido tomados prisioneros; la gloria, el honor y la grandeza no me interesan”. Ante esa respuesta Huayna Cápac se sintió ofendido, pero no reaccionó, solo le ordenó empezar la búsqueda de los guerreros que lo acompañaran a la batalla, pues en el fondo, Huayna Cápac necesitaba que Tinzá este de su lado para llegar a concluir sus planes.

A la mañana siguiente Tinzá empezó la búsqueda de los nuevos compañeros que conformarían su Legión, a la cual la gente llamó: “Wakhan Helaku”, que significa “sagrado resplandor”, ya que en ellos recaía la última luz de esperanza para el Imperio.

Tras recorrer las principales ciudades y cuarteles militares del Imperio, Tinzá, reclutó a los siguientes guerreros:


- Chetán: Que poseía la visión de un halcón.

- Hacheji: Tenia la bravura y astucia de un lobo.

- Nodin: Capaz de controlar el viento a su antojo.

- Tadito: Veloz como un rayo.

- Inyanhe: Fuerte como una montaña.

- Nirvelli: Controlaba el agua en todos sus estados.

- Ohanzi: Podía esconderse entre las sombras.

- Wakínyan: Controlaba el fuego.

- Yuma: Era una de las hijas del Inca Huayna Cápac, tenia muchos conocimientos de magia y hechicería. Se enroló en secreto.


Fue así, que estos diez valerosos guerreros, la Legión “Wakhan Helaku”, con Tinzá al mando, emprendió el viaje hacia el campo de batalla, donde los esperaban grandes aventuras y misteriosos peligros.

Como era de esperarse, los enemigos ya estaban enterados del nacimiento de esta nueva Legión de grandes y valientes guerreros, es por eso que poco a poco fueron enviando armadas para hacerles frente y no permitir su llegada al campo de batalla. El error de los enemigos, fue subestimar a los “Wakhan Helaku”, ya que por mandar guerreros de nivel raso, estos eran derrotados con facilidad, de este modo perdieron gran cantidad de hombres y su Ejército Invasor se iba reduciendo.

Parecía que la victoria estaba asegurada para la naciente Legión Inca, pero no había que entonar el canto del triunfo tan pronto. Llegó el día esperado por todo el Imperio Inca, por fin los “Wakhan Helaku” llegaron al campo de batalla, un lugar llano y extenso, rodeado por verdes montañas, repletas de vegetación, q yacían, por espacios, manchadas de sangre y dolor. Pero se llevaron una gran sorpresa al encontrar solamente los cuerpos sin vida e inertes de sus compatriotas. Ellos se preguntaron: “¿que ha pasado?, ¿y el Ejercito invasor?, ¿Dónde está?, ¿habremos triunfado ya?”, fue justo en ese momento de confusión, que se empezaron a escuchar sonidos parecidos a los truenos en una tormenta, gritos de guerra jamás entonados en estas tierras, cantos y amenazas que atemorizarían al mas valeroso de los soldados.

Los “Wakhan Helaku”, alzaron la mirada, y vieron algo que jamás imaginaron ver en sus vidas. Los invasores tenían unas bestias de gran tamaño, capaces de escupir fuego y volar, “son dragones” dijo Yuma, la hija del Inca, “he escuchado de ellos, pero solo en leyendas, ellos habitan en lo alto de las montañas heladas de tierras lejanas cruzando el gran lago, nunca pensé que existieran, o por lo menos se alejaran tanto de su hábitat”, tras un pequeño instante de análisis, Tinzá dio la orden: “ Ya saben que hacer, todos somos un equipo, cada integrante tan importante como el otro, sigamos peleando hombro a hombro y saldremos victoriosos de esta, “Wakhan Helaku” ¡ataquen!”.

Cada uno de los guerreros dio lo mejor de si, aplicando las técnicas aprendidas durante años de duro entrenamiento, trabajando en equipo lograron vencer a las bestias, aunque también dejaron sangre, sudor y lágrimas en la batalla. Luego vino enfrentar al centenar de hombres que quedaban aun conformando al Ejército Invasor, se libró a cabo una gran contienda, pues estos últimos eran los soldados más fuertes de su Reino.

Los “Wakhan Helaku”, al mando de Tinzá, salieron victoriosos y a la vez algo lesionados de la batalla. Pero, posiblemente, lo peor aún estaba por venir. Por fin el Dios-Rey del Ejército Invasor dio la cara, se hacia llamar Dasan Elu que significaba: “Gobernador lleno de gracia”; y tenia dos Guardianes Reales: Otaktay, quien jamás había sido derrotado, y Sahale, del que se decía era un ser superior. Entonces todo se reducía a esto, el futuro del Tahuantinsuyo se regiría entre estos pocos hombres, esta pequeña contienda resolvería el destino del Imperio Inca.

Bajo el ardiente sol del mediodía, la pelea se desarrollaba con cautela, cada guerrero estudiaba al contrincante, nadie bajaba la guardia ni se decidía a atacar. Dasan Elu, era un observador privilegiado, pues él no lucharía hasta que derroten a sus Guardianes Reales. Nadie se movía, todos permanecían congelados bajo un mar de tensiones, hasta que Dasan Elu exclamó: “Otaktay, Sahale, ¡acaben con ellos, muestren su verdadero poder, y no se guarden nada!”, tras las ordenes, los Guardianes arremetieron con todo su poderío, a gran velocidad. Es así que empezaron a derrotar, uno por uno, a cada miembro de la Legión Inca; pero no se percataban del daño que recibían, poco a poco los “Wakhan Helaku” iban magullando los cuerpos de los Guardianes, hasta que lograron derrotarlos, pero pagando muy caro, pagando con la vida de ocho de los guerreros, solo Tinzá y Yuma quedaron con vida, pero con muy pocas fuerzas para la batalla final.

De pronto, sin darles ni un segundo para respirar, Dasan Elu se lanzó al ataque, emprendió con toda la fuerza que tenia a terminar de una buena vez con la poca vida que les quedaba a los guerreros del sol. Sin pensarlo dos veces, Tinzá protegía a la hija del Inca, pues su corazón se lo ordenaba, no dejaría que nada malo le pase a la mujer que le hizo conocer ese extraño sentimiento dentro de él.

Al parecer, ya todo estaba perdido, no había nada más por hacer, “el momento del fin ha llegado”, exclamó Tinzá. De repente un gran resplandor irrumpió todo el campo de batalla, Yuma estaba rezando, y el Dios Inti escuchó sus ruegos, mandando un rayo de luz directamente a Tinzá, quien recuperó las fuerzas y recibió una nueva arma, La Espada Sanuye, la cual tenia la capacidad de cortar todo, ya que el filo de esta ardía a la misma temperatura que el sol.

Alrededor de Tinzá se veía un gran resplandor de energía que emanaba de él, toda la furia contenida dentro de su alma se desató. En un abrir y cerrar de ojos Tinzá llegó al frente de Dasan Elu, lo miro fríamente, y acabo con él de un solo golpe. Dasan Elu cayó derrotado, y moribundo dijo: “Nunca pensé que me cruzaría contigo, creí que solo eras una leyenda, pero en realidad si existías, eres el legendario “Hijo del Sol”, eres el verdadero gobernante”, al escuchar esto Tinzá no le tomó importancia, él solo estaba preocupado por Yuma, quien fue rápidamente corriendo a su encuentro.

Los dos se quedaron mirando el uno al otro, sonriendo, pues todo ya había terminado, solo era cuestión de tiempo encontrar a los hermanos de Tinzá y los demás prisioneros. Ahora que Dasan Elu había muerto, el rescate seria más sencillo.

En ese instante, Tinzá cogió las manos de Yuma y le dijo: “No se lo que me pasa, dentro de mí siento que algo esta creciendo, algo extraño que nunca antes sentí, y todo es por ti, te aprecio más que a mi libertad, eres mi complemento”, Yuma sonrió, y le contestó: “Siento lo mismo por ti, quiero ser tu compañera en esta vida, y que tu seas el mío”, lentamente se acercaron y sellaron su palabras con un beso. Pero de repente miles de flechas llovieron desde las alturas de las montañas, era el Ejército de Huayna Cápac, pero al mando de este se encontraba Huáscar, hijo del Inca.

Tinzá y Yuma, yacían heridos mortalmente en el campo de batalla, confundidos no entendían lo que sucedía, y ahí fue cuando Huáscar habló: “Oh valeroso Tinzá, tú al que mi padre creía el mejor guerrero de todo el Imperio y futuro soberano, fuiste tan fácilmente engañado por mí. Tus hermanos nunca fueron tomados prisioneros, yo los mande a matar. Sabia que por ellos si vendrías al campo de batalla y derrotarías al enemigo, ahora, yo regresare victorioso, diré que no pudieron sobrevivir a la batalla y me quedare con la gloria, además, me convertiré en el heredero directo al trono, la verdad creo que hasta debería agradecerte, pero no me siento con la obligación, y a ti hermana, disculpame, no sabia que te encontrabas aquí.” Lanzando una carcajada de odio se marchó.

Fue así que la leyenda de Tinzá y su gran Legión de guerreros nunca fue conocida. Sus restos aun esperan en los andes ser descubiertos algún día, aún su alma busca venganza, esperando que muy pronto su leyenda salga a la luz. Aún su corazón late por Yuma, esperando que tú proclames su legado.

EL EQUILIBRIO DE UNA AMISTAD ISÓSCELES

"Martín (Fanete), Jonathan (Wambrillo), Jan (Dayvis) y yo"

En la vida de un adolescente el entorno siempre define su comportamiento, es gracias a él que la personalidad del muchacho va tomando forma. Uno puede llegar a tener muchos amigos, pero solo algunos serán los elegidos para entrar en ese círculo de confianza que formamos alrededor de nosotros. Teniendo en cuenta todo lo dicho, tal vez mi historia sea más entendible y comprendan que no siempre nos llevamos bien con las personas que son iguales a nosotros, ni con las diferentes, sino todo lo contrario.

Empezaban las clases en la universidad, era una mañana fría de agosto del 2009 y tenía que llegar antes de las 7:30, todo un periplo épico el de Chaclacayo a Los Olivos. Como todo primer día sentía un temor y a la vez entusiasmo por conocer nuevas personas, “¿quién sabe?” – me decía – tal vez por ahí este el amor de mi vida, o mi futuro socio en los negocios. Todo era nuevo de ahora en adelante, “¿qué nuevas personalidades tendría que afrontar?”, pensaba yo en el camino.

Es verdad que conocí a casi todos los compañeros del salón, pero solo algunos me inspiraron confianza, y en la actualidad solo algunos sobrevivieron a la batalla dentro de la universidad (uno jalo curso - amigo Jonathan la próxima hablare de todos -, otro fue atrapado por una chica - Jesús, en el buen sentido de la palabra - y el otro desistió de seguir la carrera - saludos en la distancia, Hugo Xonto). Ahora solo tengo dos camaradas: Jan, alias “El Dayvis” y Martin, alias “Fanete”. Tal vez esto no suene modesto pero, me jacto de ser el líder en este moderno trío de mosqueteros, aunque cada uno tiene sus momentos de gloria y dolor.

Empezare por describirlos y entenderán el por qué del título. “Dayvis” es el menor, tiene 18 años, es palabrero, amiguero y siempre encuentra un motivo para estar “jodiendo”, aunque lo hace en buena onda, a veces se le pasa la mano, en especial contra “Fanete”, quien es más reservado para molestar, tiene 20 años, es de correa ancha, sino hace rato se hubiera aburrido de ser nuestro amigo. Si hay algo en que no se diferencien son las ganas y aptitudes para el estudio, siempre están colaborando.

Por mi parte siempre trato de ponerle orden a esta amistad tripartita, aunque a veces no me controle y también termine vacilando mucho a “Fanete”, pero él es una gran persona y siempre esta presente cuando lo necesitamos, pero eso si, cuando se molesta es difícil disculparse con él, claro que no hay nada que un par de “chelitas” puedan solucionar. Con “Dayvis” si es otra cosa. A él tengo que controlarlo para que no se gane problemas en vano, ni con nosotros, ni con los demás, aunque a veces me contagio y terminó igual que él.

Tenemos las personalidades bien marcadas, “Dayvis” es el molestoso, el “florero”, el palomilla, también diría el mujeriego pero le hace falta algo. “Fanete” es el paciente, el tolerante, y hasta cierto punto temeroso. Yo soy el nexo entre estas dos personalidades, siento que depende de mí el mantener viva esta amistad tan agradable y provechosa para los tres, claro que no me considero el centro de atención o algo parecido, pero si se que juego un papel importante en esta “relación”.

Creo que en el futuro seguiremos siendo los mismos, hemos pasado por tantas cosas: entre alegrías, tristezas y problemas, que no es posible que exista algo que nos distancie. Además, formar nuestra propia empresa, es un tema que no falta en nuestras conversaciones. Así que si seguimos manteniendo ese equilibrio, cual triángulo isósceles, en nuestras personalidades, será difícil que dejemos de ser amigos. Por eso nuestra religión es, cual Mosqueteros de la antigua Francia: “Uno para todos, y todos para uno”.

martes, 28 de septiembre de 2010

EL AMOR NO SOLO ES CIEGO, TAMBIÉN ES LOCO Y TONTO



Entre los estudios, el fútbol y la música, siempre hubo un momento para amar en mi vida. Era un espacio corto, a veces no alcanzaba para dar lo suficiente, mucho menos para recibirlo e imposible disfrutarlo. Por eso mis amores eran periódicos, no lo digo por tener uno diferente cada día, sino que me “enamoraba” cada cierto tiempo, casi planificado, pero como sabemos el amor no se planifica. El amor llega y punto, y de que forma llega, nunca se sabe hasta que ya te atrapa.

Casi ya se cumplía un año de conocerla, entre break, chat y teléfono transcurría la rutina de amistad con una compañera de estudios. En mi cabeza rondaban los nombres de varias chicas, mas no el de ella. No les venderé floro diciendo que me enamore a primera vista, lo nuestro fue algo como: “a largo plazo”. Claro que siempre fue una amiga especial. Más que eso, una camarada de travesuras, era mi “causa”, le decía: “Loka”. Hoy solo se lo digo de cariño y en diminutivo.

Al principio toda conversación que teníamos giraba en torno a los trabajos, tareas o monografías. Pero con la ayuda del padre tiempo creció algo más en nosotros, ya no solo éramos amigos dentro de la universidad, nuestra confianza por fin cruzó las puertas del campus universitario, cruzó hasta las del campus virtual. Ahora nos conocíamos mejor, pero aún no había nada entre nosotros, seguíamos siendo los mismos, solo que más pendientes y preocupados por el otro.

Todo empezó como jugando. Cada uno tenía los típicos problemas existenciales de la edad. Confundidos, decidimos salir por primera vez a solas. Empezamos conversando de sus problemas, la pegue de filósofo e intente aconsejarle, yo la miraba y ella también, un pequeño corto circuito nos atrapó. Fue entonces que la relación de amigos se iba transformando en algo más fuerte, y nosotros no nos dábamos cuenta aún, o tal vez no queríamos volver a sufrir, y peor con alguien a quien estimamos tanto.

Aquel día por primera vez sentí un beso suyo, bueno más que uno, algunos. Lo logre a partir de un simple juego, tenia que arriesgarme, aunque ahora se que ella también lo deseaba, pero en ese momento me envolvía el miedo, temía malograr todo lo que habíamos logrado hasta ahora, apreciaba mucho su amistad como para perderla, pero eso que crecía dentro de mí fue más fuerte. Tome un vaso de cerveza para agarrar valor y se lo pedí, ella se acercó lentamente y suspiró. Yo solo cerré los ojos y me sentí morir en sus labios.

No volvimos a salir en mucho tiempo, ni siquiera a conversar, los dos teníamos vergüenza de lo que pensara el otro. Pasaron unos meses y llegaron las vacaciones, pero una semana antes de empezar las clases tuvimos otra “cita” sin pensarlo, todo sucedió muy rápido. Fue como si viviéramos nuevamente la primera salida juntos, todo encajo perfecto a como paso la otra vez, casi era un deja vu, excepto que ahora el beso fue espontaneo. Yo ya estaba seguro que ella era a quien buscaba y no me había dado cuenta.

Con el reinicio de las clases me lleve una sorpresa, tantas ilusiones reuní en ese instante que la desilusión fue más grande aún. Ella me ignoraba, o por lo menos yo lo creía así. No entendía a que se debía, pero algo malo habré hecho, pensaba yo. Aunque me crean loco, converse a solas conmigo y me convencí de evitarla lo más que pueda, tal vez sin mi presencia se de cuenta que era importante para ella, o yo deje de sentir lo que despertó en mi, me decía. Al fin y al cabo ya no tenía nada más que perder.

Durante dos semanas cuando la veía, solo la saludaba y seguía mi camino, poco a poco me di cuenta que ella esperaba algo más, pero yo tenía una “jugada” que seguir. Fue así que no resistió mi nueva “forma de ser” y me reclamó por ello. Yo no sabía que decirle, inventaba excusa y media sin resultado alguno, hasta que solté todo aquello que me apretaba el pecho, le dije que es lo más importante para mí y que la necesito a mi lado para seguir avanzando en la vida. Ella me besó, me dijo que era un tonto y que también me quería a su lado. Fuimos a su casa de la mano, pero esa ya es otra historia.

sábado, 11 de septiembre de 2010

DEL VIENTRE DE LA "RICA VICKY" AL PUPITRE DE VALLEJO


10 años. Medio camino de lo que he recorrido hasta hoy. Media vida entre chicha, cerveza, “chairas” y fútbol. Una década cobijado en las faldas de aquel “épico” cerro San Cosme, lleno de casas, callejones y escaleras, aquel lugar conocido como “La cuna de Papá Chacalón”, exactamente en el “Rico Bondy”, barrio ubicado en pleno corazón victoriano, pero yo soy crema hasta los huesos.

Escribir mi dirección fue lo primero que aprendí en el colegio, “Pasaje Carlos Bondy, 2164, interior 3 – La Victoria”. Yo vivía en uno de los tantos corralones que había a lo largo de aquella calle. Esa calle que más parece una trampa, ya que solo hay una entrada y una salida, pues el Pasaje Carlos Bondy tiene forma de herradura.

¿Quien fue Carlos Bondy? No tenía la más mínima idea. Recién (gracias a este artículo) descubrí que fue un Alférez de la Marina que luchó en la guerra del Pacífico. Pero mi barrio no tenia nada de aquel héroe anónimo de nuestra historia, al contrario la mayoría de personajes eran antagonistas; los mayores con múltiples ingresos a los penales más “faites” de la capital, y los chicos iban y venían de “Maranguita”, pero para mi, eran personas de buen corazón.

Hasta ahora no comprendo como no caí en aquel abismo, aquel al cual mis amigos fueron arrastrados por una gran ola de vicios. Me pregunto y me respondo: “Será por mis padres, ya que inculcaron valores en mi, o será porque ver aquel entorno me motivaba a no quedarme ahí”. Aun me pregunto y me respondo y no satisfago mis dudas, solo se que a veces me dan ganas de volver.

Cada sábado era una fiesta, la calle se cerraba, se armaba un escenario y Chacalón cantaba. Las personas de diversas partes de Lima se reunían para ver a su ídolo entonar aquellos himnos del provinciano migrante, aquellos himnos con los cuales crecí y aprendí a comprender la música popular. Y aunque ahora me inclino más por el rock, no puedo negar que la guitarra del gran Nicanor despierta sensaciones en mi interior.

Recuerdo con nostalgia a mi camarada de travesuras y pendejadas: “Quique”, el mejor arquero que he conocido, hincha de Alianza Lima – ya lo sabemos, nadie es perfecto – es dos años mayor que yo, cursaba la secundaria la última vez que lo vi, y en la actualidad no se nada de él. También puedo recordar a los demás miembros de la “pandilla”: Pepe, “cabezón”, “boquita”, “ñoñon”, Darwin, “gato” y “pulguita”, era una ley en el barrio que cada uno tenga su “chapa”, la mía me la reservo.

Cada tarde nos reuníamos a jugar fulbito en la pista y luego nos sentábamos en la vereda del colegio del barrio a esperar que lleguen los camiones cargados de verduras. Mi barrio estaba a una cuadra del mercado mayorista y nos encantaba escondernos debajo de los camiones, que llegaban por montones, para sacarnos algunas verduras que caían a la hora que los descargaban. Una vez que caía la noche partíamos con nuestro botín a vendérselo al bodeguero del barrio, más conocido por sus bigotes como “Don Ramón”.

Nunca llegamos a reunirnos en la esquina, esa zona era para los más grandes, y si alguien pasaba por ahí “perdía”, claro que nunca se meterían con alguien del barrio, pero siempre había cierto temor al caminar por ahí, en especial por la noche. Los robos a los transeúntes era cosa de todos los días, ya me había acostumbrado a ver eso, pero jamás llegue a ver una pelea de pandillas, solo escuchaba los gritos y pedradas desde mi casa, todavía me emociona la idea de ver una.

Con el nuevo milenio llego la oportunidad de mudarme, y así lo hicimos, mis padres lo decidieron pensando que era lo mejor, pues yo ya estaba entrando a la adolescencia y debía cambiar de entorno para cambiar mi visión de la vida. No se si fue lo correcto, aunque algunos de mis camaradas están presos y otros en mejor vida, yo extraño los carnavales con barro y pintura en mi barrio, las navidades con chocolatadas y regalos en la parroquia, los desfiles de fiestas patrias y las tardes de juego junto a mis amigos, esas tardes en las que jamás pensé entrar en alguna universidad (creo que la UCV ni existía), cuando mi anhelo más grande era poder “huevear” en la esquina de mi barrio.

domingo, 4 de julio de 2010

UNO DE CUATRO, Y CON TRAMPA


Simplemente una ilusión. Dígame cibernauta si también no se emociono con creer que los “sudacas” éramos superiores en Sudáfrica, y que esta copa, sí o sí, regresaba a América. Dígame usted si no se ilusiono al ver un Brasil aguerrido y con chispazos del “jogo bonito” de siempre, o a esta Argentina “ofensiva”, comandada por nada menos que Diego Armando Maradona. Sin olvidarnos de los paraguayos y uruguayos, guerreros por naturaleza, y ahora sumado al buen fútbol que desarrollaron, eran de temer.

Sudamérica inflaba el pecho de orgullo tras cada partido de sus selecciones. Sus cinco representantes avanzaron a los octavos de final y cuatro de ellos a cuartos (recordemos que Brasil eliminó a CHILE, fratricidio continental.) Teníamos cuatro entre los ocho mejores. Éramos superiores, o por lo menos lo sentíamos así ¿no? Lastima que “todo tiene su final, nada dura para siempre” o aunque sea hasta el partido final. Pues dígame, ¿Quién no soñó con una final Brasil – Argentina? De ensueño.

Supongo que todos se preguntan en que se fallo, o buscan a un culpable al cual machacar. Pero la culpa esta en nosotros, por ilusionarnos con unos equipos, que la verdad, no eran superiores a los Europeos. Sino piense y recuerde. Antes de llegar a octavos ningún sudamericano paso por su “prueba de fuego”, digamos que la tuvieron fácil. El único que la pasó fue Chile al enfrentar a España, y por poco casi son eliminados por los hijos de la Madre Patria.

Y si me quiere hablar de Francia, Italia o Portugal, solo son una caricatura de lo que representan en la historia del fútbol mundial. Hoy por hoy, los equipos que están dando la hora son España, Alemania, Holanda. Y se preguntará ¿por qué? Y le respondo. Porque ellos si son “equipos” en todo el sentido de la palabra. No dependen de un solo jugador. Como si lo hacen las selecciones sudamericanas. Esa es la gran diferencia. Es la causa de que estén en semis.

Seria muy extenso analizar equipo por equipo. Pero tratare de resumirlo.

BRASIL armó un equipo de la mitad hacia atrás, “defensivo” como Dunga… perdón, como nunca. Toda la responsabilidad del ataque recaía en Kaká, sino recuerde a ese Brasil sin ideas que enfrento a Portugal. Por su parte HOLANDA cuenta con un Robben, un Van Persie, un Sneijder y un Van der Vart porsiacaso. Todos complementando al otro en el ataque. En defensa ni que decir, orden total. Digno equipo para disputar la final.

Con ARGENTINA lo mismo. Maradona quiso que Messi se transforme en el “Diego” del ´86 y se tire todo el equipo al hombro. Todos jugaban para Messi. Si la pelota no pasaba por él, no podía ser gol. La “Messidependencia” en su máxima expresión. En cambio ALEMANIA – que lindo juega Alemania cuando quiere – cuenta con Özil, Müller, Podolski, Schweinsteiger, que se devoran el mediocampo y agarran la lanza a la hora de atacar. Por su parte Klose se encarga de meterlas todas (por algo ya esta a un gol de igualar a Ronaldo en ser el máximo goleador en los Mundiales), y la defensa comandada por el capitán Lahm es una de las más sólidas.

Quizás PARAGUAY sea la selección que más se asemeje al planteamiento “europeo”, pero le falto los “pensantes”, aquellos que entre toque y toque te generen las más claras. No todo es defenderse con uñas y dientes, y jugar al pelotazo haber si en una la meto. ESPAÑA con su juego conocido, respetando a la “redonda”, con su clásico “toca y corre”, sino miren como fue el gol, que al final, elimino a los guaraníes. Ya todos sabemos como juega España. Aunque le costo mucho hacerse con la victoria. Mis respetos a Paraguay.

De URUGUAY no se que decir. Estaban haciendo un buen papel, aunque le tocaron equipos accesibles, siempre demostraron que eran superiores. Pero esa “viveza” de Luis Suárez opacó todo el buen trabajo que estaban haciendo. Lastima por los charrúas, pero ya están en semifinales. Para GHANA, una de los Yaipén: “A llorar a otra parte”.

Creo que me extendí demasiado. Solo espero que en Brasil 2014 si se cumpla esa ilusión y la copa se quede por estos lares. Y mi máximo anhelo, ojala mi querido PERÚ este entre las 32 selecciones que irán – Por favor Markarian - Por ahora, toda Sudamérica deposita sus “esperanzas” en las manos de Luis Suárez y compañía… perdón, en sus pies. A nada.