jueves, 6 de enero de 2011

ISAAC NEWTON Y LA MASONERÍA: EL SECRETO DEL "SANTO GRIAL"


I. Newton: “Ninguna ciencia está mejor autentificada que la Biblia”

Al leer e interpretar la frase que aparece anteriormente se habrán convencido de que Sir Isaac Newton, científico aclamado y el primero en demostrar las leyes naturales que rigen el movimiento de la Tierra, era un ferviente seguidor de la Iglesia. Pero la realidad es otra, él no creía en la “Santísima Trinidad” y mucho menos respetaba a la Iglesia Católica Romana, a la cual acusó de ser la “Bestia del Apocalipsis”, para él solo existía un único Dios: Jehová, Dios Padre. Pero porqué estaba tan convencido de esto que viajó hasta Londres únicamente para presentarse ante el Rey Carlos II y pedirle que lo dispensara de tomar las “órdenes sagradas”, y el soberano se lo concedió. ¿En que basaba sus creencias?, ¿acaso sabía algo más que el resto ignoraba?

Nos ahorraremos el tiempo en los datos que todo libro de historia, física o matemática tiene, incluida la Internet y nos centraremos primero en una de las escenas más importantes en la vida de este físico: un jardín de manzanos allá por el año 1666. Peculiar numerología del año, ya que tiene en si el número de la bestia “666”, pero eso es solo algo anecdótico. Según la historia se cuenta que mientras el joven Newton descansaba bajo un árbol vio una manzana caer perpendicularmente hacia tierra y fue ahí que nació la “Ley Universal de la Gravedad”, su principal descubrimiento y por lo que quedo perenne en la historia humana. De este modo Newton se hizo famoso gracias a la “manzana iluminadora”, como él la llama.

Hasta ahí todo bien, así que me imagino se preguntara donde esta lo extraño en todo esto. Pues bien, empecemos por analizar a la estrella de este relato, la cual no precisamente es el tan aclamado físico. Es curioso que una manzana haya revolucionado la ciencia y las creencias que se seguían en la antigüedad, aunque si nos vamos más allá en el pasado, según la religión católica, hasta el principio de los tiempos, también fue una manzana la que cambio el destino de la humanidad. Sí, usted tiene razón, me refiero a la manzana que se encontraba en otro jardín algo más conocido: El jardín del Edén. Como todos saben esa manzana fue la que desgració a los hombres y los condenó al sufrimiento eterno de llevar una vida mortal y dolorosa. Y detrás de esta se encontraba el enemigo de la humanidad: Satanás, el Diablo, Lucifer o Luzbel. Llámelo como más le guste, pero la manzana siempre será el punto de quiebre en la historia de la humanidad.

Pocos saben que al publicarse por primera vez esta ley en “Elementos de la filosofía de Newton” en 1738, ni se mencionó este relato. Fue recién para la segunda edición que bajo la pluma de Voltaire salió a la luz la historia del jardín de manzanos en 1741. Hay muchas dudas alrededor de esta narración, la principal es su veracidad. Newton jamás se lo comento directamente a Voltaire quien se enteró de esto por intermedio de la sobrina del físico: Catherine Barton Conduitt. Ella aseguraba que fue su propio tío quien le mencionó la anécdota, pero los detractores indican que Newton era un hombre muy “estructurado” como para partir de algo tan simple o como para basarse en explicaciones metafóricas. Aunque no cabe duda que el descubrimiento fuera uno de los más importantes de la historia, la manera en que se presenta es muy controvertida con historias secretas e interpretaciones ocultas entre líneas.

Pero la relación entre Newton y la religión no termina con ese episodio. Aún queda en duda el porqué su repudio a la “Santísima Trinidad”, y la creencia de un único Dios. Esta vez anclaremos en 1703, año en el que se le nombró presidente de la Royal Society, que en la actualidad es uno de los centros de investigación científica más prestigiosa del Reino Unido, pero que en sus inicios congregaba a lo más selecto de la intelectualidad inglesa, entre científicos, letrados, filósofos y caballeros. Los fundadores de la Royal Society fueron doce Masones que recibieron la aprobación y el apoyo condicional y económico del Rey Carlos II, quien cumpliendo con la tradición de los “Estuardo” ya se había hecho miembro de la Logia de la Masonería.

Se preguntará qué es la Masonería y hacia donde se dirige su pensamiento con relación a su filosofía. Esta “congregación” oficialmente fue fundada en Francia por trabajadores de construcción o simplemente picapedreros, pero con gran conocimiento en los números y la arquitectura, por eso la escuadra y el compás en su escudo insignia. Aunque se dice que con esto solo se oculta la verdad de su nacimiento y que los verdaderos fundadores fueron los Caballeros Templarios, y que lo hicieron entre 1124, por eso en su escudo esta presente el ojo que todo lo ve. A su vez estos antiguos guerreros eran el brazo derecho de un grupo más poderoso denominado el Priorato de Sión quienes ocultaban algo muy importante para la Iglesia: el linaje secreto de Jesucristo, quien se casó con María Magdalena y tuvieron una hija. Aunque las pruebas presentadas no son suficientes para convencer a toda la humanidad, la duda ya esta puesta sobre la mesa y tal parece que Isaac Newton tenía un amplio conocimiento del tema, por lo cual renegaba de la Iglesia y sus mentiras.

Las principales pistas para plantear este suceso tan controversial en la historia de la humanidad y el cristianismo fueron descubiertas por Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, quienes encontraron documentos secretos, un tesoro y reliquias momificadas, posiblemente de Cristo, en la aldea Rennes-le-Château al suroeste de Francia, las cuales plantean y analizan en un best-seller que publicaron en 1982 llamado “The Holy blood and The Holy Grail” (La Santa sangre y el Santo Grial). Para estos investigadores Jesús llevó una vida de pareja al lado de María Magdalena, y fruto de su amor concibieron una hija: Sarah. María Magdalena con su hija en el vientre luego de la crucifixión de Jesús huyó a la comunidad judía de Provenza ya que en ella recayó toda la responsabilidad de llevar el futuro de la Iglesia, lo cual no se cuenta en ninguno de los evangelios de la biblia tradicional.

Debido a la responsabilidad que se le encomendó a María Magdalena y lo que representaba para la continuidad del cristianismo y la iglesia católica, se creó el Priorato de Sión, quienes junto a los caballeros Templarios se encargaron de buscar el “Santo Grial”, por lo que se realizaron innumerables cruzadas por medio oriente en busca de un tesoro escondido en el cual hallarían las respuestas a muchas interrogantes. En un inicio se creía que el “Santo Grial” era la copa en la cual Jesús depositó su sangre la noche de la última cena, pero analizando las palabras el verdadero significado de estas palabras es: “Sang Royal” o “Sangre Real”, con lo cual el mito del traslado del “Santo Grial” de Judea a Europa no se refería al traslado de un simple objeto sino que era en realidad la llegada de los descendientes directos de Jesucristo, quienes llevan en si la “Sangre Real”.

Según los hechos descubiertos los descendientes de Jesús al llegar a Europa se emparentaron con otros reyes y gobernantes de la antigüedad como los merovingios, quienes eran la primera dinastía de los reyes Francos en las Galias, y aún existen descendientes directos que están aguardando una oportunidad para reaparecer en la historia y tomar un papel decisivo en la política europea y mundial. Si se pregunta que otra pista se puede encontrar para tan apasionante hipótesis, también están los Evangelios Apócrifos, en especial en el Evangelio de San Felipe, de donde se puede rescatar el siguiente fragmento:

« La compañera de Cristo es María Magdalena. El Señor amaba a María más que a todos los discípulos y la besó en la boca repetidas veces. Los demás [...] le dijeron: « ¿Por qué la quieres más que a todos nosotros?» El Salvador respondió y les dijo: « ¿A qué se debe el que no os quiera a vosotros tanto como a ella? ».

Se sospecha que innumerables documentos están bajo la guardia del Priorato de Sión y la Iglesia Católica, y los caballeros Templarios y los Masones tenían acceso a estos en la antigüedad, o por lo menos tenían el conocimiento de su existencia. Debido a esto durante la Santa Inquisición, exactamente el viernes 13 de octubre de 1703 se condenaron a la hoguera a muchos de los caballeros Templarios, llegando a terminar con todos ellos y desapareciéndolos de la Tierra. Por su parte los Masones permanecen ocultos hasta la actualidad bajo grupos secretos de Logias y Grandes Logias en todo el mundo. Ahora tal vez es más entendible el porqué del repudio de Sir Isaac Newton a la Iglesia Católica y la Santísima Trinidad, pues como miembro de la Masonería, él conocía toda la historia oculta para cualquier mortal.

Para culminar no somos quien para juzgar a alguien, y si Jesús fue Dios hecho hombre en la tierra no tendría por que no haber llevado una vida completa como hombre, esposo y jefe de familia, las fichas están en juego y para muestra aquí uno de los pasajes del Evangelio Apócrifo de San Felipe, ubicado casi al final de este, revela muchas cosas para quienes quieren entenderlo y aceptarlo como prueba:

«Está el Hijo del hombre y está el hijo del Hijo del hombre. El Señor es el Hijo del hombre y el hijo del Hijo del hombre es el que es creado por medio del Hijo del hombre.»

LA LIBERTAD DEL PENSAMIENTO HUMANO EN UNA SOCIEDAD FILOSOFICAMENTE IGNORANTE


Cada cierto tiempo entra en tela de juicio si realmente existe la libertad de expresión, de pensamiento, o si vivimos regidos por un sistema ya implantado, el cual rige todo el mundo y solo le favorece a un pequeño puñado de hombres poderosos. Según estas teorías, estos “líderes del nuevo mundo” implantan una ideología corriente en nosotros a través de diversos medios y nos acarrean a vivir una vida “robotizada”, con las mismas ideas de llevar una vida totalmente banal, sin sentido de lo importante: el conocimiento y la virtud.

¿Cuántas veces nos hemos visto envueltos en encrucijadas existenciales? Por ejemplo quien no se ha preguntado: ¿Para qué vivo? ¿Por qué esto me pasa a mí? Y casi siempre – por no decir siempre – le echamos toda la culpa a la “suerte” o a al “azar del destino”. Pero la verdad es que la culpa de todo lo que nos suceda, para bien o para mal, se encuentra en nosotros mismos. Vivimos absorbidos por los problemas sin importancia que nos implanta la sociedad que nos olvidamos de lo más importante. Pensar por nuestra propia cuenta.

A lo largo de la historia los hombres más trascendentales y destacados, fueron aquellos que creyeron y siguieron sus ideales. Desde Sócrates hasta Gandhi, pasando por Jesucristo, estos líderes pensadores han buscado responder a las preguntas más difíciles de la humanidad, siempre de manera sencilla y entendible, todo esto a través de la reflexión del pensamiento y las preguntas exactas. Además, la verdad absoluta no es sencilla de encontrar, nadie nos la encontrará por nosotros, solo podrán guiarnos, mas no hacer todo el trabajo.

Ahora bien, por tal motivo es importante que cada uno razone a su manera y contraste sus respuestas con la de los demás, y no sentirse satisfecho con eso, pues el conocimiento es muy grande y pueden descubrirse nuevas cosas desde la perspectiva de otra persona. Cada persona tiene las suficientes cualidades de encontrar su verdad y defenderla, no debemos ser ovejas que se dejan acarrear por un “pastor”, y ¿si ese pastor esta loco y nos lleva hacia un barranco? Por eso nadie puede, ni debe pensar por nosotros.

Como lo explica Platón en el mito de la caverna, hay muchas personas que solo viven entre sombras creyendo lo que no es e ignorando las nuevas ideas de la vida, las que podrían ser verdaderas o falsas, pero ideas nuevas al fin y al cabo. Estas ideas nos ayudaran a pensar, a contrastar y elegir lo mejor. Acaso no siempre es bueno tener de donde escoger, tener muchas opciones. Por qué conformarse con pensar lo que el otro piensa, o buscar por donde el otro busca. Tenemos el razonamiento suficiente para hacer lo propio.

Para Platón la libertad no está simplemente atada a los sentidos ni se encuentra en la realidad material que nos rodea. Para él, su principal función como filósofo era encaminar a los hombres a buscar la verdad de las ideas eternas, las que se encontraban en el mundo ideal, pues las cosas que nos rodean son meros reflejos perecederos. Pero la gente común no es de separarse de las ideas que han tenido durante toda su vida, pues “Para quien vive atado a las sombras, solo las sombras serán reales”, como lo dice Platón.

De hecho a veces hasta debemos dudar de la palabra de nuestros maestros, pues nadie tiene la verdad absoluta. Debemos plantear a nuestro modo la visión del mundo que tenemos, la visión de nuestra existencia y hacia donde nos dirigimos. Somos nosotros los que estamos al volante de nuestra vida, y somos nosotros los que decidimos que camino seguir. Como dijo Sócrates: “Solo sé, que nada sé”. Aunque yo personalmente tengo mi versión: “Solo sé, que nada sé, y tú tampoco”. No debemos conformarnos, siempre hay que seguir indagando.

En “El Discurso sobre la dignidad del hombre” de Giovanni Pico de la Mirandola, este explica a través de un mito la posición que Dios le da al hombre en la tierra diciéndole estas palabras: “Tú podrás buscarte y labrarte tu propio destino, empleando tu libertad. Serás tu propio escultor y podrás fabricarte con tus actos la imagen que prefieras, después de conocer todas las cosas que hay en el mundo. Podrás ascender en la escala hacia lo más alto, o degradarte y bajar hacia las bestias inferiores”.

Un argumento importante para descubrir el verdadero uso de la libertad se toma de la lectura: “¿Qué es la Ilustración?” de Kant. En ella se explica que la libertad es un requisito indispensable para lograr la ilustración en alguien. También expone que siempre hay una necesidad de llevar a la par la libertad y la obligación, principalmente esta última impuesta por las instituciones que rigen nuestra sociedad. Kant divide la liberta de expresión en dos, de acuerdo al uso de la razón que se le da: Uso Público y Uso Privado.

El Uso Público se refiere a una libertad total y sin oposiciones, mientras que el Uso Privado si presenta limitaciones. Por ejemplo un ciudadano debe respetar las leyes que el congreso le imponga, por tal motivo esta haciendo uso privado de la razón, pues de lo contrario podría ser castigado por el Estado. Pero si expone sus críticas públicamente por el mal funcionamiento de la justicia en el país, estaría haciendo uso público de su razón, ya que el ciudadano está informado y por lo tanto capacitado para verter opiniones acerca de la situación del país.

Es así que comprendo el verdadero significado de la libertad, y su diferencia con el libertinaje. Los hombres todavía no estamos capacitados para vivir haciendo lo que deseemos a nuestro antojo, aún debemos seguir reglas y todo porque no somos capaces de utilizarla con responsabilidad. A diferencia de los animales que se mueven por instinto, nosotros contamos con la razón y es a través de ella que debemos regir nuestra vida y las decisiones que tomemos. Hoy la libertad es importante, pero mas aún el gran nivel del uso de razón que haya en ella.

EL SENTIDO DE LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD


Siempre hemos escuchado a alguna persona decir: “soy feliz”, y a veces hasta nosotros mismos nos hemos expresado así, pero en realidad ¿existe ese estado de “felicidad absoluta”?. Según el diccionario, la felicidad es el estado de ánimo de alguien que siente satisfacción plena. ¿Es posible lograr esa sensación? Desde el inicio de los tiempos el ser humano ha buscado alcanzar, o por lo menos acercarse, a la felicidad, ya sea a través de las cosas materiales, de una religión, del amor, de la fama o del poder; he ahí que la felicidad no es universal, lo que provoca tu felicidad no provoca la mía y viceversa, aunque también hay situaciones que provocan felicidad en dos o más personas.

Hay muchas razones para explicar el por qué es tan difícil vivir esa utopía llamada “felicidad”, por ejemplo se le suele confundir con la “alegría” o el “placer”, entiéndase por estos como pequeños momentos en los cuales el individuo siente satisfacción, pero ojo, no la satisfacción plena, solo pasajera. Para Sócrates la felicidad se encuentra al llevar una vida llena de “virtud”, pero ¿Qué es la virtud? Para el filósofo esta es comportarse como un buen ser humano, cultivando los valores, practicando la moral y la ética. Pero para los ciudadanos comunes la “virtud” que les importa es: la belleza, el dinero, el poder, los bienes materiales, etc. De antemano se sabe que la felicidad no se encuentra ahí.

Ahora bien, alguna vez se preocuparon por cumplir a carta cabal con llevar una vida de virtud, como lo dice Sócrates. Verdad que no, entonces nunca han sido felices, y si siguen llevando esta vida material difícilmente lo serán, primera conclusión en contra de la obtención de la felicidad, pues lo material siempre será necesario. Aristóteles aporta algo más a este postulado, la virtud también encasilla a la justicia, por lo cual debemos dar a cada uno lo que se merece y esperar recibir lo que es debido. Para Aristóteles la razón también juega un papel importante para llevar una vida llena de virtud, sin riesgos, siempre analizando lo que haremos, no es bueno adoptar una posición extremista, siempre debemos estar equilibrados.

Un punto importante para solucionar este dilema es que uno sabrá si nuestra vida fue feliz o no hasta el momento de la muerte. Los actos que realizamos a lo largo de nuestra vida son los que determinaran lo provechosa que fue esta. Y ¿cómo averiguarlo? Tal vez nunca lo sepamos, pero nuestro legado quedará para la posteridad en las buenas acciones que nos reconozcan los que aún habitaran este lugar. Y tal vez ese reconocimiento haga felices, y llenen de orgullo, a nuestra descendencia. Tal vez no disfrutemos nuestra felicidad, pero si haremos muy felices a muchas personas, aunque ellos no sepan que son felices. Es un poco difícil de comprender, pero la felicidad son solo momentos, mas no eternos.

Otra situación contradictoria sobre la felicidad es que “algo” nos puede hacer felices como también desgraciados. Por ejemplo, una meta trazada o una conquista amorosa. Al alcanzarla nos brinda una satisfacción y placer que, tras la segregación de algunas hormonas, culmina en una explosión eléctrica en el cerebro, generando la sensación de tranquilidad y júbilo que ya hemos experimentado más de una vez. Pero cuando fracasamos, es totalmente lo contrario. Perdemos las ganas de seguir, temporalmente, pero las perdemos. Buscamos refugio en algún vicio pasajero o tratamos de olvidarnos de aquello con trazarnos otra meta. Pero no quedamos satisfechos. Por lo tanto ¿Es bueno buscar la felicidad, o no?